El Transtorno del Espectro del Autismo (TEA) suele manifestarse en los primeros años de vida, aunque a veces los signos no son evidentes hasta que las demandas sociales aumentan.
Algunas características incluyen diferentes grados de:
- Dificultades en la comunicación (verbal y gestual) y en la interacción social.
- Intereses restringidos o comportamientos repetitivos.
El diagnóstico temprano es fundamental porque permite iniciar intervenciones que aprovechan la plasticidad cerebral de los primeros años.
Estas terapias pueden mejorar la comunicación, el aprendizaje y la calidad de vida.
Sin embargo, el diagnóstico no siempre es fácil:
- Es clínico (basado en observación).
- Muchos niños, especialmente niñas, son diagnosticados tarde porque “camuflan” sus síntomas.
- En Uruguay, aunque se ha avanzado, aún faltan recursos en salud y educación para su detección y abordaje oportunos.
¿Qué podemos hacer?
- Estar atentos al desarrollo neuropsicológico.
- Consultar con su pediatra y especialistas, si hay dudas.
- Trabajar juntos por una sociedad más inclusiva.
Entre todos, podemos contribuir para que las personas con TEA y sus familias puedan recibir la atención que requieren.
Fuente: Sociedad Uruguaya de Pediatría